
Como parte de la IV Muestra Internacional de Teatro de Lima se presentó La Mujer de Antes, un montaje de la Compañía mexicana Línea de Sombra, que aborda grandes temas con poca escenografía. Adaptación de Roland Schimmelpfennig, la originalidad de la obra está en el manejo acertado del tiempo. En un vaivén que va de adelante hacia atrás y de atrás hacia adelante, todo lo que presenciamos transcurre durante una sola noche. Admirable la capacidad de los actores de volver sobre sus pasos y repetir las escenas a manera de un rompecabezas. Los gestos, el tono de voz, los movimientos del cuerpo son los mismos en momentos distintos como si hubieran sido grabados y al hacer rewind los volviéramos a ver reflejados en una pantalla. De fragmento en fragmento se construye la historia. Una historia que comienza con una pareja que luego de 19 años de estar casada decide mudarse con su hijo adolescente a otra ciudad. Las luces de los carros reflejadas en las ventanas del departamento, los sonidos metálicos al fondo pero nítidos y los jeans obligados sirven para situar esta historia en alguna gran urbe que aplasta. Quizá por eso la mudanza. Quizá por eso las cajas pesadas regadas por todos lados. Pero la llegada de la que fue enamorada del esposo durante un verano de su lejana adolescencia interrumpe inesperadamente en la escena para reclamar ese amor perpetuo que el joven de aquellos días le prometió. La aparición es absolutamente absurda pero lo que sigue es un drama que cobra matices terroríficos. Paralelamente, el joven hijo de esta pareja vive un amor intenso y así como el padre, promete el mismo amor eterno como lo hizo aquél hace muchos años atrás con esta mujer que ahora regresa. Estas dos historias se entretejen y el desenlace final es una tragedia danzada. Sí, danzada porque descubrimos hacia lo último a unos actores que demuestran muy bien sus iras, celos, desilusiones y violencia con el lenguaje del cuerpo.
Quién es esta mujer tan inocente que se aparece así como así luego de 24 años a reclamar sus derechos como mujer cortamente amada que fue? Quién es esta mujer que en el lapso de unos minutos tiene la capacidad de traerse abajo toda una vida construida en familia? Como si fuera una prueba de fuego para esta pareja o como si fuera el fantasma del pasado que habita en ellos, esta mujer más bien representa los antiguos deseos, lo perdido, las ilusiones cortas, la canción. Pone en evidencia lo que los años de vida en común, pueden, paradójicamente, corromper. El marido ha olvidado cantar, la esposa guarda con recelo y nostalgia los buenos momentos y el hijo, que aún no puede dejar sus juguetes de la infancia vive un amor de juventud. El tiempo ha enterrado lo que cada quien fue y lo que tuvo. Pero el tiempo también es capaz de preservar encapsulado el amor de verdad. Así lo demuestra esta mujer que viene no sé sabe de dónde ni hacia dónde va pero que lleva consigo un gran poder.
Quién es esta mujer tan inocente que se aparece así como así luego de 24 años a reclamar sus derechos como mujer cortamente amada que fue? Quién es esta mujer que en el lapso de unos minutos tiene la capacidad de traerse abajo toda una vida construida en familia? Como si fuera una prueba de fuego para esta pareja o como si fuera el fantasma del pasado que habita en ellos, esta mujer más bien representa los antiguos deseos, lo perdido, las ilusiones cortas, la canción. Pone en evidencia lo que los años de vida en común, pueden, paradójicamente, corromper. El marido ha olvidado cantar, la esposa guarda con recelo y nostalgia los buenos momentos y el hijo, que aún no puede dejar sus juguetes de la infancia vive un amor de juventud. El tiempo ha enterrado lo que cada quien fue y lo que tuvo. Pero el tiempo también es capaz de preservar encapsulado el amor de verdad. Así lo demuestra esta mujer que viene no sé sabe de dónde ni hacia dónde va pero que lleva consigo un gran poder.

Me parece que el blog lo deberías anunciar como blog de comentarios de teatro, sería interesante que te concentraras en eso que parece gustarte muchísimo!
ResponderEliminarPodría ser, no? Me lo he pensado ah!! Pero si sólo comento teatro me limito a mi misma en mi necesidad de escribir, elaborar, recrear... De todas maneras gracias por tu observación!
ResponderEliminarClaro! Y entonces la gente de teatro sabría que hay una "Marina" sin rostro conocido yendo a ver sus obras y opinando sobre ellas! Ya en serio, la onda de juzgar las obras teatrales recurriendo a la psicología está bacán.
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